J. Edgar, el retrato de un hombre muy americano

Este fin de semana, concretamente el viernes 27 de enero, se estrenaba en las salas españolas la última película dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Leonardo DiCaprio. Y allá que me fui yo, del brazo de la mía mamma, a los Verdi de Madrid antes de que llegara el #marzonegro

La cinta, biopic de J. Edgar Hoover  que hace una somera revisión de la historia norteamericana del siglo XX, comienza con un enrevesado tratamiento del tiempo que descoloca un tanto con esos flashbacks de ida y vuelta sin un cierre concreto y alguna que otra presentación de personajes discretamente insulsa. Sin embargo, el maravilloso DiCaprio, a pesar de su tremenda caracterización, consigue hacerme vibrar ya desde el minuto uno. Soberbio él y Judi Dench que me provocó sensaciones incandescentes a veces haciéndome olvidar que era un film lo que estaba viendo.

Me quedo con una película ciertamente caótica pero con momentos e interpretaciones sublimes que le otorgan un potente gusto a “buena”.

“Una confusa selección de momentos históricos que cobra vida cuando su fascinante historia humana (…) se pone al frente. (…) Como siempre, cuando Eastwood vuelve su mirada compasiva sobre las debilidades y las emociones de sus personajes, la película vuela” (Mike Goodridge: Screendaily) vía J. Edgar (2011) – FilmAffinity

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=-Qu9XIKQflM&feature=related[/youtube]

Y, por encima de todo eso, cabría plantearnos si el poder es el que corrompe o es la persona la que corrompe al poder. Si la doble moral no atenta más contra uno mismo que contra el resto. Si es lícito que haya un vigilante absoluto y, si hay alguien que vigile a ese vigilante, ¿quién vigila al vigilante que vigila?

2 respuestas a “J. Edgar, el retrato de un hombre muy americano”

  1. A mi me parece una buena película no solo por las actuaciones. La iluminación(puro Eastwood), fotografía, la sutilidad y elegancia con la que se trata los diferentes temas y aborda la personalidad del personaje….no todos saben hacer películas así. Dicho esto, no es mi favorita de Clint, pero…este hombre sabe hacer cine 🙂

    En cuanto a las preguntas que planteas: Creo que el poder corrompe a las personas y no al revés. Lo que marca la diferencia es el carácter de la persona que lo posea. La psique humana es muy simple en estos casos.

    Y te aconsejo leerte “Watchmen”….”Who watches the Watchmen?” 😉

    1. Totalmente de acuerdo: la sutilidad y la elegancia son los dos adjetivos que mejor definen el buen hacer del señor Eastwood.
      Es verdad que no he mencionado otras partes más técnicas de la película como son la fotografía (exquisita) y la iluminación (sin peros: otra forma de contar la historia).
      A cerca del poder: si la diferencia la marca el carácter de la persona ¿no será que es la persona la que corrompe el poder? Me gustaría pensar que no todas las personas dejan a un lado sus convicciones en cuanto lo tienen entre manos. Aunque, claro, ¿qué clase de persona es capaz de llegar al poder?
      ¿Watchmen? Fue el segundo cómic que devoré en mi vida después de Sin City. Cuando terminé aquella historia me pregunté por qué están tan denostados los cómic en “el mundo adulto”.
      ¡Gracias Iratxe! Me encanta cuando te pasas por aquí 🙂

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