¿Qué quieres ser… bloguera?

Acabo de leer este artículo de A70 y he saltado como un resorte de la cama para ponerme a escribir.

El artículo plantea cómo se puede salir del estado de paroxismo en el que muchas veces nos encontramos al terminar los estudios (o en cualquier otra situación vital) para encontrar el camino que queremos y ganarnos la vida con ello. Un artículo largo pero que se lee muy tranquilamente porque todo lo que dice te pega bien duro donde te duele, te hace reflexionar y, además, está estupendamente bien escrito. Recomiendo fieramente que lo leáis. Y que sigáis sus andanzas a través de su blog porque esta chica tiene un don. 

Estoy completamente convencida de que eso de lo que habla Yael (sí, le llamo –a mí me suena mejor “la llamo” pero escribo le por aquello del laísmo, los madrileños y ser filóloga: esto es otro señor post- por su nombre porque, como bien dice ella, cada día da un poquito de sí y, bueno, yo le voy cogiendo cariño) es, sin duda, lo que ocurre: si tú misma empiezas a hacer y pensar en lo que quieres hacer y pensar, todo lo demás va encajando como si fuera un puzzle imantado para niños de 4 años.

A mí me ha pasado. Y voy a contaros cómo porque he decidido que, aunque efectivamente mis post sean ultramegapersonales, es realmente de lo que yo quiero hablar. No sé si “profesionalmente” bajará de nivel. Pero esto es lo que mejor sé hacer: escribir sobre lo que vivo y pienso. Y a mí no me gusta hacer mediocridades 🙂

Allá voy:

Hace un año justamente (por marzo creo que fue el último examen…) yo estaba estudiando oposiciones para bibliotecas universitarias.

Mi jornada diaria era levantarme a las 7 y estudiar hasta las 11 ó 12 para poder comer y llegar a la 13:30 a la biblioteca donde trabajaba. Allí otras 7 horas (en las que no era posible estudiar porque, aunque creáis lo contrario, en una biblioteca hay cienmil cosas que hacer y, si no las hay, siempre tienes compis, usuarios y demás fauna bibliotequil para distraerte). Llegaba a casa a las 9 ó 10. Quizás veía a algún amigo pero pocos. Así estuve casi año y medio.

Durante ese tiempo yo leía cosas interesantes a cerca de las bibliotecas, la gestión de la información y la catalogación y veía que podía llegar a ser un trabajo satisfactorio. Pero, afortunadamente, también trabajaba en una biblioteca universitaria y veía lo que significaba realmente ser funcionario.

Antes de seguir quiero aclarar que no tengo nada en contra de todas las personas que trabajan en alguna administración pública y que se ganan su sueldo cada día atendiendo a usuarios y haciendo que funcione su lugar de trabajo.

Yo no tengo nada en contra ni siquiera de aquellas personas que no atienden bien a los usuarios porque les toca un pie o que pasan más tiempo delante del calendario estudiando cuándo es mejor pillarse el moscoso para que no les toque el “día duro” o enlazar más días de asueto.

En realidad, hacia éstas últimas siento pena. Vivir así, con esas perspectivas de autorealización y con esas pocas ganas de crear algo (lo que sea), me parece la peor de las existencias.

Pero allá cada cual con lo que se plantea. Cada uno busca su propio camino o se deja llevar por la corriente que le autoimpusieron.

Aclarado esto, sigo.

Al estar trabajando en una biblioteca universitaria (en realidad yo tenía contrato de becaria pero las funciones y los privilegios eran prácticamente los mismos. Lo único que era diferente era el sueldo. Bueno, eso y la responsabilidad que pudiera recaer sobre mí si ocurría cualquier catástrofe como que robaran un libro, un profesor se quejase o la biblioteca quedara abierta por descuido. Esto de la responsabilidad tampoco os creáis que yo lo asumí inmediatamente. Hubo un tiempo en el que me sentía 100 % responsable de cada pulgada de la ecuación. Hasta que me di cuenta de que no me pagaban para tenerla. Pero sobre todo caí en la cuenta de que había gente a la que sí le pagaban. Así que aprendí a DELEGAR. ¡Qué maravilla! –esto da para otro post, virgencita-)

Total, que, poco a poco, me fui dando cuenta de que aquello no era lo mío: seguridad, un sueldo majo, estabilidad, prestigio. Sí, todo eso. Pero a costa de qué: ostracismo, cercenamiento de la creatividad, apalancamiento, pérdida de las ganas de buscar nuevos horizontes.

Reitero mi aclaración para todos mis queridos lectores que sean funcionarios: lo que a mí me parece negativo puede ser positivo para cualquier otra persona. Las metas no son iguales en dos personas diferentes (no, no lo son a pesar de lo que nos enseñaron en el cole y lo que nos dicen en la tv continuamente). Mi madre ha sido funcionaria de biblioteca universitaria toda la vida y lo último que pienso de ella es que se ha apalancado o que no ha desarrollado su creatividad. Así que no te sientas insultado o agredida porque sólo estoy hablando de mí. De Paula.

Cuando terminé el último examen del 2011 (durante el 2010 hicimos unos cuantos también) me di cuenta de que aquello era una pérdida de tiempo: estaba realizando un esfuerzo máximo para conseguir una meta que sólo entraba dentro de mi categoría de pasable. Y decidí que iba a invertir todo ese esfuerzo en algo que realmente me mereciera la pena.

Así que decidí buscar una alternativa, cambiar de rumbo, encontrar otro camino…

Nada más decirlo en el despacho donde he trabajado los últimos dos años de mi vida, todas las mujeres con las que compartía penas y glorias me dijeron que eso era normal, que en seguida volvería a tener ganas, que las oposiciones eran eso (frustrantes y agónicas hasta que por fin lo consigues y ya se te olvida).

Incluso la directora de la biblioteca se pronunció: “éste camino que has elegido, Paula, es el que vas a tener que seguir porque, si no, vas a tener que empezar de nuevo y dar un giro de 180º. Y a tu edad ¿Qué quieres ser… bloguera?

Yo la miré, desde abajo (no sólo porque yo estaba sentada sino porque yo era becaria, tenía 20 años menos y no tenía ni puta idea de cómo ganarme la vida), y simplemente le sonreí. No se lo dije pero había dado en el clavo: eso era lo que quería hacer.

Porque nosotros somos sólo nuestros nombres. Yo soy Paula Siguero. A lo que nos dediquemos, lo que estudiemos o cómo estemos en ese momento (más vagos, despistadas o inseguros) no nos define. Son estados. Esto me lo dijo Andrés, un psicólogo con el que tuve la suerte de topar hace unos años.

Así que me puse manos a la obra: pedí ayuda a mi querido hermano para crearme un dominio, empecé a mirar de otra forma las redes sociales y busqué un cursos para poder aprender la nueva profesión a la que me quería dedicar.

En realidad, el curso no lo busqué mucho. Llegó a mí a través de un amigo que trabaja en el sector y conoce al profesor. Con esto quiero decir que, cuando tu mente empieza a saber hacia dónde se quiere dirigir, todo se alía para que ese camino se despeje. Incluso para que sea bonito.

Es como cuando no sabes si cortarte el flequillo o se te ha retrasado un pelín la regla: verás chicas estupendísimas con flequillos muy molones o sin flequillo pero que tienen un flow increíble y mujeres embarazadas hasta en tu ascensor.

Mi hermano decidió presentar una propuesta de dinamización de las redes sociales para una cafetería-churrería que quería darle un nuevo toque design al concepto. Y creyó en mí y me dio la oportunidad de estrenarme en este mundo del Social Media. Pero, desgraciadamente, el presupuesto no daba para mantener también la parte online así que decidieron posponer la dinamización. La verdad es que confío en que pronto se puedan permitir darle caña a la web y a sus redes porque quedaron realmente chulas y yo con muchas ganas de lograr el objetivo de modernizar el concepto churrería (me flipa la idea, de hecho).

También me propuse imitar otros blogs que había visto que me gustaban: menús que hablaban “a cerca de mí” o “sobre mí”, iconitos a cada una de las redes en las que andaba, fotografías y… una temática. Aunque esto último debería ir lo primero y debería estar muy claro, en mi caso me ha costado saber de qué hablo en mi blog. De hecho, ahora mismo, no sabría muy bien cómo describirlo.

Una cosa que hice y que creo que me ha dado mucha fuerza (porque descubres que el famoso feedback existe y que a los demás, como a ti, les gusta que les hablen y les alienten) fue empezar a escribir comentarios a la gente que comparte cosas en blogs, en el Facebook, el Twitter o cualquier otro lugar digital, sin miedo a que lo que yo diga sea una mierda o no tenga sentido o no le interese a nadie.

Presenté CVs en sitios en los que sabía que necesitaban una CM, arreglé mi perfil en LinkedIn y le dije a todo el mundo que estaba buscando trabajo activamente.

Un día me llegó un mensaje privado al LinkedIn pidiéndome mi CV. Hice la entrevista (y luego otra con el cliente en cuestión) y me llamaron diciéndome que querían que empezara a trabajar. En esto no estoy tan de acuerdo con Yael: creo que sí tienes que cuidar y atusar tu perfil profesional porque es lo primero que ven de ti. No ven si eres buena persona o si eres una tía comprometida con tu trabajo. Ven lo que has hecho y cómo te describes. Así que una buena forma de empezar a moverte es: primero saber a dónde quieres ir y luego lavarte la cara.

Llevo 3 semanas en la No Agencia aprendiendo muchísimo de gente que lleva en esto mucho más tiempo que yo e intentando dar todo lo que tengo.

Estoy muy contenta. Pero sé que esto no es para toda la vida así que no he dejado de hacer lo que me propuse hacer: aprender sobre mi profesión todo lo que pueda y seguir dando rienda suelta a mi creatividad para sentirme a gusto en mi día a día.

Pienso que las crisis, los malos momentos y no conseguir lo que quieres siempre son oportunidades para replantearte tu vida, tu profesión y tu forma de relacionarte contigo misma y con los demás.

Y creo que lo mejor es pensar en positivo, mantener una actitud abierta a los cambios y cuidar a los que tienes cerca (e incluso a los que no conoces) porque se genera una maravillosa red de sinergias que proporcionan una bonita pista de despegue hacia el lugar que deseas.

¿Conocías ya el blog Acapulco 70? ¿Crees que vivo en los mundos de Yupi? ¿Has pensado que eso mismo te ha ocurrido a ti? Puedes comentarme lo que quieras siempre con respeto y amabilidad, ofcourse 🙂

27 respuestas a “¿Qué quieres ser… bloguera?”

  1. Hola Paula,
    Como todas las demás lectoras yo tb te doy las gracias y te digo que me tus palabras me han llegado y que me gusta tu manera de hablar, de expresarte. Me gustaria decirte otra cosa que no fuera lo mismo que ya te han dicho otras 60 personas, pero bueno, así nos entendemos. Me ha gustado mucho tu relato y como no me siento reflejado en él. Mi vida es algo distinta pero en esencia lo mismo. Siento la necesidad de cambiar, de hacer algo nuevo, de crear… pero no se como, y nunca es el momento.
    Despues de ser madre y de decicarme a la familia durante un largo tiempo, empiezo a serntir que ha llegado el momento de hacer ALGO.
    Gracias.

    1. Hola Pilar,

      Yo siempre tengo dos frases que son como mi totem. Y una de ellas me ha venido a la mente nada más leer tu comentario: ‘Nada pasa antes de tiempo’.

      Así que te deseo que disfrutes de ese momento, de ese ALGO y que lo compartas con tu familia también.

      ¡Un saludo!

  2. Hola! He leido cada de uno de sus mensajes y gracias y muchas felicidades ahorita estoy en un cambio de vida y de ciudad tengo 2 hermosos hijos pero’siento que puedo dar mas de mi y que he perdido mucho tiempo en mi casa a veces sola y otras solo limpiado creo que puedo hacer esto pero no se como empezar y por donde ir a lo mejor ahorita solo quiero empezar y por eso estoy escribiendo o soy muy entregada y no quiero hacerlo sin tener una base o saber como hacerlo voy a leer en tres semanas antes de cambiarme a mi casa y hacerlo les contare como me fue y como lo logre si saben como empezar me gusaria que me ayudaran
    Saludos
    Paola

    1. Mucha suerte.

      Aunque mi padre me dijo una vez: ‘La felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere sino en querer lo que uno hace’

      Saludos

  3. Es tan reconfortante leer cosas así de gente con la que has compartido angustias y risas…
    Lo han dicho antes por ahí: se sabe a dónde no se quiere ir pero no es tan fácil saber a dónde se quiere llegar. O coger las riendas para atreverse a entrar por ese camino. ¡Enhorabuena por haber encontrado el tuyo! Y sobre todo por compARTirlo con nosotros. A mí, como a Miguel, son estos los post que me gustan, porque son en los que veo a Paula, a la de verdad, no a la que pretende ‘encontrar fans’, sino a la que los encuentra siendo ella misma, que es la mejor forma que tienes de ser 🙂
    Sigo aprendiendo día a día contigo, y espero que así sea ad infinitum.

    1. ¡Ad infinitum y más allá!
      Me siento afortunada por tenerte cerca: yo sí que aprendo contigo 🙂

  4. Vaya por delante que me lo he leído enterito y me ha gustado.
    Lo que te digo a continuación no es de coña, sino que al terminar de leerlo, es la música que me ha venido a la cabeza, quién sabe porqué. Ya sabes, el dichoso subconsciente.
    Pero, pensándolo bien, puede ser que el hilo fuera así: al acabar pienso “chapeau” y se me aparece el icono del sombrero, y a continuación recuerdo el antiguo pasodoble “Sombrero” y con la música que me viene a la cabeza empiezo a tararear:
    Bloguera, ay mi bloguera
    bloguera de mi querer.
    Blogueando, tu vas viviendo,
    y vives pa bloguear.
    Bueno, pues eso, chapaeu Paula.

    1. ¡Tendrás que compARTirme ese pasodoble!
      Muchas gracias, Manu, es maravilloso saber que te ha gustado 🙂
      Mil abrazos

  5. Lo primero de todo, muchas felicidades por el exitazo de la entrada, y de las que vendrán. A mí personalmente son el tipo de entradas que más me gustan de ti: aunque naturalmente llevan más trabajo, potencian la interacción y sirven para que te conozcamos un poquito más a todos los que te seguimos y queremos seguirte.

    Por lo demás, hay un montón de cosas que se me ocurren al hilo de tus reflexiones, pero necesitaríamos toda una semana de meriendas para explorarlas.

    Sólo me gustaría recomendar un libro (ya sabes, yo y mis recomendaciones), a ti y a todo el mundo, que habla de gran parte de todo lo que cuentas y que para mí fue una pequeña revelación: FLUIR (FLOW): UNA PSICOLOGIA DE LA FELICIDAD, de MIHALYI CSIKSZENTMIHALYI. Bueno, el título es bastante ilustrativo, así que tampoco lo comento más.

    Besotes.

    PD: El concepto de “Zugzwang” ma dejao roto. No lo conocía y he tenido que buscarlo en Internet. Y me ha encantado.

    1. Ese concepto está directamente extraído del artículo de Yael.
      Miraré esa recomendación que nos das… Leí hace tiempo un libro sobre la felicidad y decía, más o menos, que los más felices son los que consiguen ser conscientes de cada momento feliz (porque la felicidad se compone de instantes). Buscaré el título y te lo pasaré.
      Mil gracias, Miguel. Aún sin nuestras merendawers diarias en la biblio, seguimos en contacto. ¡Me encanta!

  6. Muy buenos tu post y el de Yael, que ya había leído. La verdad es que todo esto me viene genial ahora mismo. Me encuentro en una situación de libertad absoluta (no independencia económica, claro, si no nada me preocuparía y no estaría escribiendo aquí) “Estoy” decidiendo qué camino tomar. Sólo “sé” que quiero cambiar de ciudad y probar suerte.

    Totalmente de acuerdo con lo de “ser” y “estar”, es súper importante esa diferencia. Sé lo que soy y lo que quiero ser, no dudo de eso. Lo que me preocupa es qué hacer en momentos puntuales, dentro de unos días, el mes que viene…eso tiene más relación con el estar. Y “estoy” intentando averiguarlo.

    1. Hola Verónica,
      Me he pasado por tu blog y tiene muy buena pinta. De hecho, estoy escuchando tu banda sonora… Mi gussstaaa. Y la idea de hacer una lista de reproducción y poner un enlace… ¡es genial! Me gustaría hacerlo yo también, espero que te parezca bene.
      Me alegro de que andes reflexionando. Aunque yo creo que nunca sabremos exactamente quiénes somos, a dónde deberíamos ir… Me parece que debemos guiarnos por nuestra intuición momento a momento. Pero siempre es bueno escarbar en nuestro yo y remover la tierra e incluso plantar nuevas semillas.
      Para mí, los cambios siempre traen movimiento. Y el movimiento, energía. Da igual si te cambias de ciudad o cambias los muebles de sitio solamente.
      Así que te deseo un buen cambio 🙂

      1. Claro que sí, ponle banda sonora, es una manera más de conectar con los seguidores. Yo intento meter en la lista música que me gusta pero que no impide la lectura del blog, de hecho a veces uso esa misma lista para leer otros blogs o algún libro. Sobre todo, huyo del efecto tumblrs-de-adolescentes, esos en los que de pronto te salta una canción que te mete un susto de muerte o sencillamente, te impide concentrarte, y te hace cerrar la página. Eso no es recomendable.

        Gracias por visitar mi blog! Un abrazo. 🙂

        1. Estoy revisando mi lista de las que más me ponen… No vaya a ser que tenga el síndrome tumblrs-de-adolescentes.
          (Que yo creo que fijo)
          😉

  7. PAuli!
    me alegra muchísimo tu positividad me ha encantado tu frase: “cuando tu mente empieza a saber hacia dónde se quiere dirigir, todo se alía para que ese camino se despeje”
    A veces no sabemos hacia donde ir, pero solemos saber donde no ir…
    y eso, que hay que ser valiente para tomar decisiones que implican cambios, la positividad trae cosas positivas, y sobretodo, hay que hacer las cosas con AMOR
    enhorabuena, Pauli! me alegra de que estés feliz con tus cambios!

    1. ¡Gracias Sari!
      Yo sé que tú también estás feliz y también me alegro muito por ti.
      El amor mueve el mundo… aunque se empeñen en decirnos que es el dinero 🙂

  8. Ole
    Tengo 32 años y despues de mucho tiempo hecha un lio
    Se lo que quiero
    Yael me ha inspirado y si yo tambien vivo en los mundos de Yupi,pero es mi mundo
    Ole de nuevo
    A por todas chicas

    1. ¡A por todas María!
      La verdad es que los mundos de Yupi están muy chulos 😉
      Un ole para ti también.

  9. yo estoy en ese momento, en esa situación que pienso que haber estudiado lo que he estudiado (psicología), en esta maldita época de crisis no me va a servir para nada.
    Estoy algo atascada.
    Y tengo un blog (desde hace unos años ya) pero la incomodidad que me produce hablar de mi o mostrarme al mundo como tu o Yael (sobre todo desde que me salió un puto acosador) me hicieron dejarlo en stand by.
    Así que.. ahí estamos.
    Por cierto, yo también lo digo: busco trabajo. jejejeje

    1. ¡Hola Arualchu!
      Antes de nada: ¿un acosador? No sé muy bien cómo va esa vaina, la verdad, pero no creo que deba ser otra persona la que decida por ti lo que haces o no. Puede ser que lo mejor para contrarrestar su acoso sea decirlo por toda la red. Que todo el mundo sepa quién es y lo que está haciendo. Hablo sin tener ni puta idea pero es lo primero que se me ha venido a la mente. ¿Qué te parece?
      Yael habla precisamente de ese atascamiento: lo primero que hay que hacer es… ¡bailar! ¿Has leído el post? Seguramente te pueda dar algunas ideas para romper ese “Zugzwang”.
      Me gustaría leer pronto que tu blog está otra vez marchando (a lo mejor puedes crear uno nuevo) 🙂
      Gracias por acercarte al mío y dejarnos tus palabras.

  10. Estoy de acuerdo contigo, al igual que con Yael.
    Yo dejé mi puesto fijo en una oficina hace ya unos años.
    Desde entonces, el mundo piensa que no doy un palo al agua…
    pero no es así,
    soy escritora, fashion Bloggger, community Manager, etc…
    de momento de mi misma, pero más adeltante quien lo sabe?
    no dejo de estudiar y de formarme en lo que me gusta.
    Quizás no me puedo permitir todos los caprichos de cuando curraba en la oficina, pero tengo tiempo, veo la luz del sol y lo más importante
    soy más feliz…

    Me ha encantado tu Post!

    felicitaciones!

    si quieres conocer un poco mejor mi mundo :

    http://solitaxlacalle.blogspot.com/

    http://lasinquietudesdemidori.blogspot.com/

    Twitter : @jemapelleMidori

    xxxxxxxxxxxxxxx

    1. ¡Qué bien jamepelleMidori!
      Qué valiente me pareces habiendo tomado esas decisiones.
      Me da la impresión de que los caprichos que realmente te hacen feliz son gratis: tiempo libre y la luz del sol 🙂
      Me pasaré por tu mundo, sin duda.
      Gracias por acercarte al mío y dejar un poquillo del tuyo por aquí. Bienvenida.

  11. Revelador. Ultimamente estoy leyendo muchos blogs de gente que mantiene una actitud positiva. Ha sido mi punto débil durante mucho tiempo y he decidido centrarme en reforzarlo. Y casualmente, parece que los post vienen a mí sin buscarlos.

    Gracias 🙂

    1. ¡Hola Labegue!
      Bienvenida por aquí.
      Me alegro de que hayas decidido reforzar tu actitud positiva. Últimamente hablo con mucha gente que está algo triste por todo lo que está pasando. Yo sé que hay situaciones insostenibles pero, aún así, creo que pensando en lo malo no se va a ningún lado. Quiero decir que, aunque pensar en positivo no soluciona el problema en sí (hacen falta unos cuantos pasitos más), centrarse en lo negativo y en que va a salir mal tampoco hace que las cosas se suavicen.
      El otro día una antigua compañera del instituto me decía que, como siempre le habían salido las cosas mal, se ponía siempre en lo peor para “estar preparada”. Yo le dije que el chasco iba a ser el mismo tanto si pensaba que podía salir bien el asunto como si no pero es que, además, manteniendo la filosofía de que “todo pasa para algo” lo pasas un poquito menos mal. O por lo menos a mí me ocurre así.
      Y, ¿sabes?, no creo en las casualidades: te llegan los post porque lo has decidido y todo a tu alrededor se confabula contigo 😉
      Gracias a ti por tu tiempo para leerme y escribirme.

  12. “A lo que nos dediquemos, lo que estudiemos o cómo estemos en ese momento (más vagos, despistadas o inseguros) no nos define. Son estados.”

    Creo que esto es lo que más me ha gustado de tu post.

    1. Cuando me lo dijo, me quedé con la boca abierta… ¿Cómo podía ser tan fácil y lógico algo que no se tiene en cuenta nunca?
      Es tan fácil cambiar la frase: “soy insegura” por “a veces me siento insegura” o “en esos momentos estoy algo insegura”.
      Porque cada persona tenemos muchas facetas y estados.

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