Bye bye 2011

Aunque este año que acaba hoy ha sido bastante potente en cuanto a decisiones que tomar, vicisitudes que sortear, situaciones mundiales casi insoportables, quiero hacer aquí un pequeño repaso pero de aquello con lo que me quedo del 2011. Porque también ha tenido sus cosas buenísimas.

Me quedo con ese primer viaje a Brighton en Enero para visitar a Miguel, Patty y la pequeña gran Zoe. Me quedo con las risas y los buenos momentos que pasé junto a María y las demás opositoras en los exámenes y durante el estudio y con el alivio que sentí al decidir que era hora de cambiar de rumbo y no volver a romperme la cabeza con un sistema que, aunque en su momento tuvo su razón de ser, hoy en día me parece anacrónico y sinsentido (las oposiciones, y que me perdonen todos los que han conseguido una plaza, es un calvo de cultivo para el ostracismo, el ausentismo laboral y la filosofía del “para qué voy a trabajar duro si no me van a echar y encima el de al lado no curra absolutamente nada”). Me voy a quedar toda la vida con el baño en la piscina cubierta de Baiona en compañía de Bea y su bombo. Me quedo con esa casa rural en Rascafría y Alberto y Otis y la Polaroid. Estoy segura de que, a pesar de que se me ha desvirtuado mucho, todos nos quedaremos con aquellos comienzos del movimiento que nos hizo encontrarnos a todos en Sol y pensar que podía cambiar el mundo. Voy a quedarme un ratito también con la sensación de apertura infinita que tuve antes de decidir que quería dedicar mis energías al Social Media. Me quedo con la colaboración con mi hermano para CH&CH y las fotos que hicimos Alberto y yo una tarde por el Centro de Madrid. Permanecerá siempre en mi calendario el nacimiento de Alejandro el 24 de mayo (bienvenido al mundo, pequeño). ¿Y esas clases de pilates y mis chicas majísimas? ¡También! El multicumpleaños en la casa de la wasa, las falafriends nights (gracias por esos ratos geniales Mery&Evit staila), los cursos de Social Media con Concepto 05 y toda la gente maja de Europa Press y otras partes de Madrid y España, las meriendas en la UAM con Natalia, Isa y, ahora, con Miguel. Me quedo con Mateo en la nueva piscina de su casa y la foto de familia de los 3 que conseguí hacer tan bonita. Mi verano en Málaga, en Pontevedra intentando aprender a surfear con Al y aquel niño majísimo que las pillaba todas. Mi verano en el Alentejo (Portugal) con la Chini y con Luz y Pablo y Marta y Eduardo. Y con mi amor en mi cuore todo el rati y de vez en cuando en la playa. Me quedo con la preciosa Micaela un día en mi casa (tan linda y tan buena) y con las caras de sorpresa de la gente de mi barrio cuando me vieron con el carrito “Pero ¿cuánto hace que no te veo?” Me quedo con la cara de flipe de mi amigo Daviz cuando le regalamos el Maserati blanco perla teledirigido. Me quedo con mi viaje a Baiona a conocer a Alejandro. Con el Taller Fotográfico SF con Laura, Victor, Pablo, Claudia y Otis (de donde surgió la foto de abajo). También me quedo con la sensación de compartir casa de nuevo con la Wini y haber pasado ratos con Pachón ronroneando encima. Me quedo con la sonrisa puesta que se me quedó después de que Juan me dijera que  van a ser papás en el 2012. Me quedo con los English Sunday en compañía de Alexandra y con los english mails de Guille. Y con esos ratos en casa de Seni y Papá que siempre dejan buen sabor de boca. Me quedo con las navidades cuando están mis sobris: los regalos, el cine y las comidas cobran, de repente, todo el sentido. Y me quedo, especialmente, con los momentos de sofá y tv en compañía de la mía mamma.

También, cómo no, me quedo con todas las cosas que estoy aprendiendo a través de las redes sociales, con todos esas cosas que compARTimos.

Miro un año atrás y veo cosas bonitas también. Y mucho más allá igual. Lo cierto es que, aunque me falta uno (el 2009), me propongo a mí misma hacer esta especie de retrospectiva positiva del año que acaba que vengo haciendo desde el 2008 ya.

¿Me olvido de algo? A lo mejor me quieres recordar alguna cosa bonita que se me ha pasado… ¿Tienes tú algún “Me quedo con”? ¿Quieres compARTirlo? No dudes en dejar un coment.

 

¡Y FELIZ ENTRADA EN EL DOSMILDOCE!

 

2 respuestas a “Bye bye 2011”

  1. Sí, sí, todo precioso, algo novelesco y muy emotivo, pero…
    ¿ Qué me dices de aquél atardecer de septiembre que se diluyó en 7 minutos?, y…
    ¿Qué me dices de aquél pedal que te fue envolviendo aquella noche de verano?, y …
    ¿Qué me dices de aquella chufa humillante que te diste con los patines en línea?, y …
    ¿ Qué me dices de aquél…?, y …
    ¿ Qué me dices?,
    ¿ Qué?
    … pues que te quiero Pixi.

    1. ¡Grandísimo Papaaaaa!
      No me acordaba de los patines: ¡regalo de mis 31! ¿Que cuando era pequeña no aprendí a patinar? Nunca es tarde 😉
      Del atardecer y la noche de verano… ¡Qué bien que te acuerdes tú! ¡Jajjaja!
      Te quiero

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