Hoy es mi renacimiento

 

¡Qué difícil es recolectar en una entrada todo el amor y las buenas vibra que he sentido hoy!

Desperté esta mañana con un Sol al que sólo se podía responder con una gran sonrisa.

Aunque no es fácil despedirse y muchas veces es doloroso, este momento nos da la oportunidad de decir esas cosas buenas que nos guardamos por pudor o sin razón.

Victoria, la mujer que me ha puesto la empanada y los dulcecitos para llevar esta mañana, al enterarse de que eran para despedirme del trabajo, me ha preguntado: “¿Y te vas a algo mejor?” Le he contestado que el cambio era bueno y que siempre hacia adelante. Me ha dado la enhorabuena y es una mujer que no se prodiga mucho en sonrisas así que a mí me ha valido como si me diera un kilo de oro o mil abrazos.

Mis vecinas. Las adoro. Cada una con sus cosas pero todas con sus sonrisas y sus buenas palabras. No entiendo cómo en mi adolescencia pude echar tantas pestes de ellas. Si en el fondo no son más que mujeres sencillas (como tú y como yo) que tratan de llevar esta vida como les enseñaron. ¡Y algunas hasta dicen palabrotas hablando de sus maridos!

Mis bibliotequeros: todos (los que siempre están y los que han pasado; los becarios y los funcionarios, laborales, interinos y demás cosas raras que se llama a la gente con contrato real :). Ya llegó el día en el que me despedía de la Biblioteca de Derecho de la UAM. Han sido dos años llenos de cosas buenas, muy buenas y buenísimas. Las cosas buenas (a secas) han servido para mostrarme el camino que realmente quería llevar, para reforzar mis posiciones, para marcar anteses y despueses. Y siempre he tenido apoyos tan importantes como robles: ¿nombres? Cada un@ que leáis esto sabréis en qué momento lo fuisteis. Las buenísimas han servido para seguir creyendo en que no todo en el trabajo ha de ser aburrido, serio, formal o casposo. En estos dos años he aprendido (si, ahora, ya sé que tengo ya 31 talegos en mi calendario) que nada es blanco o negro y que cada persona tiene su versión, sus días, sus miedos y sus virtudes.

Son sólo algunas de las personas con las que he tenido el placer de trabajar

Mi última merendawer con Nat y Miguel hoy se podría resumir con una sola palabra: confianza. Confianza de La Bella Durmiente (por una vez no fui yo la que me dejaba caer en esos sofás tan suculentos y Nat nos deleitaba con un Morfeo suave y placentero) porque yo creo que sin ella no somos capaces de dormir y confianza de Mi fotógrafo por un día Miguel porque soy incapaz de ponerme a hacer tanto el tontako si no me la dan.

La Bella Durmiente (pincha para ver qué sueña)

 

No quisiera dejar de hacer una pequeña mención especial a las camareras y camareros que cada día me han puesto con mucho arte y mucho cariño esas meriendas o a las chicas de la limpieza con las que he pasado muy buenos ratos platicando sobre la vida. Ellas también han sido mis compis diarias.

¿Qué día es hoy? Ahora que escribo ya es día 11 (es de noche y ya pasadas las 12). Pero el viernes, el día de hoy, fue 10 de febrero de 2012. Hoy ha sido el día en el que he cerrado un nuevo círculo en mi vida: mi etapa de becaria. Ser becaria, ya sabrán muchos de lo que hablo, es como andar por un limbo. Es un quieres y no puedes tan preciso que a veces paraliza. Pero no se debe una dejar llevar por el paroxismo. Somos seres vitales y la vida es movimiento, cambio…

La vida es un constante renacimiento…

Cuando compartes espacio, algo fluye sin querer. Dice el Maestro del rap que su mensaje ahora es de amor. Y yo digo sí.

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Al llegar a casa después de este broche de oro lleno de abrazos, miradas sinceras, consejos y predicciones me he topado con un señor paquete en el salón. Desde el norte de España, gracias a mi familia gallega, llegaba mi Venus que un día paseó por las calles de Firenze recién salida de los Uffizi (hace ya casi 10 años de mi Erasmus en Bologna). Ni más ni menos que el día de hoy llegaba mi cuadro bendito. ¿Coincidencias? No creo en ellas 🙂

La nueva etapa que comienzo viene cargada de grandes gestos de amor y buenos augurios que hacen que la vida me parezca  (a pesar de esas noticias y esos maleantes con corbata y esas vilezas impunes que acontecen en nuestra tierra) absolutamente genial.

¿El amor mueve el mundo?

 

11 respuestas a “Hoy es mi renacimiento”

  1. FELIZ RENACIMIENTO “LINDA”!!!!! TE AUGURO LO MEJOR

    1. Gracias, preciosa 🙂
      ¡Qué alegría verte por aquí!

  2. Una lagrimilla no, pero casi; pero una gran sonrisa, de esas que se esbozan plácidamente a la vez que se entornan los ojos, porque mientras lees algo te imaginas a esa persona escribiéndolo, sí. Muchas enseñanzas en este tiempo, como las que dejas a los que te rodean. ¡Gracias por dos años llenos de risas! Y las que aún nos faltan por echarnos 🙂

    1. Se me ha encogido la patatilla, Nat…
      ¡Y las que aún faltan!

  3. ¡Paulaaaa! Un post muy emotivo y lleno de positividad. Por ser como eres estoy convencida que te va a ir genial en tu nuevo trabajo, porque es lo que te gusta y porque con ilusión conseguirás todo lo que te propongas.
    Dos años compartidos que sin duda, nunca olvidaremos.
    ¡1 millón de besos! 🙂

    1. ¡Guapísima!
      Muy buenos estos dos años llenos de tó de tó de tó…
      Seguiremos compartiendo, sin duda 😉

  4. Qué tontaka… No, si al final me vas a hacer echar una lagrimilla y todo… Y respecto de la nueva etapa vital que comienzas a partir del lunes, como no se me ocurren más que tópicos y lugares comunes, sólo te citaré (ya me conoces, yo mis citas cinematográficas) éso que decían en “Jerry Maguire”: «Así es como uno se hace grande: con un par de pelotas.» Así que ya sabes, ¡suerte y a echarle muchas pelotas! Ayyysss… Cómo te vamos a echar de menos a las 5 de la tarde…

    1. A las 5 de la tarde… Es un poema de Lorca.
      Muchas gracias por tu cita: ¡con un par!
      Y nunca dejes de utilizarlas en esta mi-tu casa, Miguel 🙂

      1. Grande la cita, síp 🙂

  5. Linda, como siempre dices tú, me han “encantao” tus palabrejas, bueno como todo lo que escribes, ya sabes que soy una de tus fans, ¡que suerte tengo de conocerte!. beso y abracito como a tí te gusta.

    1. Más suerte tengo yo, la verdad, Isita.
      Pronto quedamos para comer: ¡tengo una hora!
      Mmmm… abraaaazooooo 🙂

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