Comprar con la calma

Hace una semana una amiga hizo la fiesta de inauguración de su casa.

Habíamos estado hablando sobre qué llevar, cómo evitar llevar envases de plástico, qué comida elegir para que fuese medianamente sostenible… ¡Estaba todo más que hablado!

Yo me encargaba de llevar vino.

Cuando conseguí aparcar y con la sensación de que llegábamos tarde, entré rápidamente en un gran supermercado que hay al lado de su portal. Sabía lo que quería (vino) y ya habíamos hablado de que ella ya había repartido otras cositas y que se encargaba de todo lo demás, así que solo tenía que entrar, escoger el vino, pagar e irme…

¿Y qué pasó?

Al final, salí con una compra de 20€ porque, al pasar por una estantería de camino a la zona de los vinos había leído ‘3×2’ en frutos secos. Y pillé 3 cajas, las 2 más caras no eran menos de 6€. Cajas de plástico. ¡Plástico!

Mi amiga me miró raro cuando llegué con esas 3 cajas. Y tenía toda la razón. ¡Si es que lo habíamos hablado!

El vino estaba bueno, al menos. Y los anacardos crudos que nos comimos también. Lo que pasa es que no hacían falta.

¿Por qué compré aquellos frutos secos en cajas de plástico?

Viendo otra vez las cajitas (y sabiendo que las voy a reutilizar para meter cositas y tenerlas organizadas) reflexiono sobre la importancia de comprar con la calma y elegir sin prisa porque los supermercados están llenos de reclamos y es muy fácil caer en ellos. Reflexiones de domingo.

El movimiento lento (despacio, con la calma)

Vísteme despacio que tengo prisa.

Creo que la prisa con la que entré a la tienda, el no pensar en lo que hacía o lo que necesitaba, la rapidez con la que quise realizar ese trámite fue lo que hizo que comprara algo que no necesitaba y que no cuadra completamente con mis valores.

El movimiento lento (una corriente cultural que promueve la calma en las actividades humanas) se expandió a partir de una protesta por la apertura de un McDonald’s (cadena abanderada de la denominada comida rápida o fast food) en Roma. Nació el movimiento Slow Food.

También existe la Slow Fashion, el Slow Work… ¡incluso Odontología Slow!

Hasta para escribir esta entrada, he cambiado el tema completo y he eliminado un plugin que hacía demasiadas cosas y me robaba mucho tiempo y energía. De hecho, ya había oído hablar del movimiento Slow Blogging.

Me comprometo a escribir otra entrada sobre 'El movimiento bloguear despacito'.  

¿Qué puedo hacer yo para consumir menos plásticos?

Zero Waste, Minimalismo, Ecofriendly, Despacito… Son muchos conceptos entrelazados unos con otros porque, al final, cuantos menos desperdicios procuro, menos plástico, más ecológico todo y, en general, menos es más.

La mitad del plástico que utilizamos al año son artículos de un solo uso, como envases o pajitas. El plástico de un solo uso tiene una vida útil promedio de 12 a 15 minutos; sin embargo, puede tardar entre 400 y más de 1.000 años en desintegrarse.

ONU Desarrollo en Medium

Puedo invertir mi dinero a la hora de comprar en cosas sin plástico

Prefiero comprar todo con menos envase, si es sin plástico mejor. Cuanto más natural, menos plástico y menos productos artificiales. Así también cuido mi alimentación.

Puedo llevar mi propia botella en el bolso y a eventos que, tradicionalmente, proveen botellas de agua de plástico

¡Incluso puede ser el regalo ideal para todas las personas que quiero! Es importante saber que todo lo que una regala tiene un impacto. ¿Por qué no empezar a regalar cosas que provoquen cambios de mentalidad?

Me comprometo a escribir otra entrada sobre 'Los regalos responsables'.  

Puedo decirle a la persona que regenta la tienda donde compro que prefiero que haya menos plástico

Voy a comprar a una frutería al final de mi calle porque, a parte de que la pareja que la regente son muy majos, me dejan coger la fruta sin guantes (de plástico), me dejan llevar mi propia bolsa (para las cosas pequeñas) y no tengo que comprar un mínimo de peso.

Puedo explicar y pedir a las tiendas donde compro que sin plástico mola más

El otro día vi que tenían las berenjenas cada una envueltas en plástico y le pregunté que por qué elegían las berenjenas así. Me contestó que les aguantaba más si estaban con plástico. Así que le informé, con sumo respeto, que yo prefería sin plástico. No sé si funcionará, desde luego yo elijo no comprar esas berenjenas. Tengo la esperanza de que, poco a poco, vaya calando. Igual que el tema de las bolsas de plástico en los establecimientos.

Las 3 Rs del reciclaje

  1. Reducir: es más importante comprar menos comida, utensilios, regalos y, en general, cualquier cosa que adquiramos sin plástico. ¡Mucho más que reciclarlo! Si no existe, no hay que hacer nada con ello.
  2. Reutilizar: hay plásticos que es muy difícil evitar. Así que, llegados al punto de haber comprado con plástico, una buena forma de no desperdiciar es volverlos a utilizar. Cajas donde guardar clavos, clips o esas gomas que siempre están dando vueltas, separadores para los cajones o para el frigorífico, recipientes para transportar comida en el bolso…
  3. Reciclar: aprender a reciclar, comprender el proceso de reciclaje (para aprender qué es mejor no comprar porque va a ser más difícil de reciclar) y hablarlo con tu gente. ¡Entre todos se llega más lejos!

¿Dónde encuentro información?

Aquí recomiendo algunos blogs muy interesantes sobre el tema. Por supuesto, hay muchísimos (y cada vez más). Si conoces alguno que te encante, recomiéndamelo en los comentarios.

  • The Life Style Files blogger trying to live an intentional life by making smart choices, building good habits, and turning simple moments into meaningful memories.
  • Esturirafi se convierte en embajador de la vida ecológica, sostenible y saludable.
  • 2nd Funniest Thing: es un proyecto que promueve el activismo ambiental, a través de la creatividad.
  • Organicus: un espacio sobre vida sostenible y saludable. Un cajón de sastre que utiliza el movimiento “hazlo tú mismo” (do it yourself DIY, en inglés) para proponer pequeños gestos y alternativas “verdes” en nuestro día a día.
  • Animal de Isla: aprender, explorar y compartir mis experimentos y mis ideas en torno a la sostenibilidad y el cuidado del planeta.
  • Casa Cambiante: El minimalismo se trata de vivir con las cosas que le añaden valor a nuestra vida, eliminando aquellas cosas (o personas, o pensamientos) que no le aportan nada positivo a nuestros días.
  • Ethic es la revista de referencia sobre ética y desarrollo sostenible para España y Latinoamérica.
  • Greenpeace, la organización ecologista y pacifista internacional, económica y políticamente independiente.

Nota: iré actualizando con más enlaces interesantes.

Si piensas que eres demasiado pequeña como para provocar un cambio, es que no has dormido nunca con un mosquito en la habitación.